El dióxido de cloro es un gas manufacturado de color amarillo a amarillo-rojizo. No ocurre naturalmente en el ambiente. Cuando se agrega al agua, el dióxido de cloro forma clorito iónico, el que también es un compuesto muy reactivo.
El dióxido de cloro se usa como agente blanqueador en plantas que manufacturan papel, y en plantas de tratamiento de aguas públicas para hacer el agua segura para beber. En el año 2001, el dióxido de cloro y el clorito se usaron para desinfectar varios edificios públicos después de la liberación de esporas de ántrax en Estados Unidos.
